4 Consejos para elegir una buena conserva

Los alimentos en conserva suelen estar presentes en nuestra dieta, son cómodos, limpios y normalmente nos sacan de un apuro cuando no tenemos tiempo, ni muchas ganas de cocinar o se nos presentan amigos en casa por sorpresa.

Mucho se ha hablado del mundo de la conserva y en la mayoría de los casos de forma negativa. Es verdad que también es a lo que estamos acostumbrados o lo que hemos visto en casa desde pequeñitos pero os tengo que decir que una conserva de calidad no tiene nada que envidiarle a un producto fresco. Nosotros en casa, solemos hacer el aperitivo con alimentos en conserva ya sean unos berberechos, mejillones, navajas, almejas o incluso acompañar una rica ensalada con una buena ventresca.conserva

La calidad de una conserva es crucial para que tenga sentido desde el punto de vista culinario y nutricional, de hecho gracias a esa calidad existen locales y grandes cocineros que basan sus menús en ella.

¿Y qué ventajas tiene el comer de conserva…?
  • Comer de conserva tiene principalmente una ventaja y es que son fáciles de consumir ya que no necesitan preparación, tan sólo abrir la lata y directamente al plato.
  • Tampoco necesitan refrigeración. Es verdad que ahora que llega el buen tiempo y el solete yo os recomiendo mantener los alimentos en conserva en la nevera ya que a la hora de consumirlos están más ricos y si lo acompañáis con una cervecita fresquita o un vino blanco para el aperitivo mejor que mejor 🙂conserva
  • Son una gran fuente de proteínas, minerales y omega 3. Por ejemplo, si consumimos sardinas en lata, al incluir la espina, hay un mayor aporte de calcio. Durante el tratamiento térmico al que es sometido la conserva, la espina se ablanda y este calcio para de la espina a la carne. Si en fresco una sardina contiene aproximadamente 50 mg de calcio por cada 100 gr de peso, cuando está enlatada con la espina puede contener entre 200 a 250 mg de este mineral.
Y ahora me diréis…¿Es qué la conserva de calidad suele ser cara?

Y tenéis razón ya que muchas veces son hasta 2 ó 3 veces más caras que una conserva normal, pero si este coste extra supone pasar de simplemente ingerir alimentos a disfrutarlos, o nos permite ahorrar algo de tiempo en la cocina sin renunciar al sabor y a la calidad aportando así nutrientes saludables para nuestro organismo, creo que merece la pena el esfuerzo.

¿Cómo elegir una buena conserva?

A la hora de elegir una buena conserva nos tenemos que fijar no sólo en el tipo de producto (ya sean de pescados u otros) sino también en el líquido de cobertura, e incluso en el envase que las contiene.

Por ello os voy a dar 4 sencillos consejos para elegir una buena conserva:

CONSEJO 1: A la hora de elegir conservas de pescados grandes, tipo atún y bonito.

Aquí nos vamos a poder encontrar diferencias entre su valor nutricional, gusto, apariencia, etc. Por ejemplo no tiene el mismo valor una conserva de atún desmigado que una de ventresca, ni tampoco la misma cantidad de nutrientes. Así que podéis tomar un sandwich con una buena ventresca y si vamos a utilizarlos como complemento a un plato de pasta, lasañas, se puede utilizar el desmigado para así poder abaratar costes.

CONSEJO 2: A la hora de elegir conservas de pescados pequeños.

En este tipo de conserva están incluidas la caballa, melva, sardinas y anchoas siendo una mejor opción para comer pescado azul rico en Omega 3 sin los inconvenientes de la concentración de metales pesados tipo mercurio como sería en el caso del atún.conserva

CONSEJO 3: A la hora de elegir conserva de marisco.

En el mercado podemos comprar mejillones, berberechos, almejas, navajas, vieiras… Comentaros que son los que más cantidad de hierro os pueden aportar, además de ser también una buena fuente de calcio, como es el caso de las sardinas en conserva, en las cuales se aumenta la cantidad de este mineral que nos puede aportar.

Este tipo de conserva las podemos tomar como aperitivo o como ingrediente en la elaboración de vuestros platos bien en ensaladas, pastas, legumbres, verduras…

CONSEJO 4: Consumir conservas bajas en sal.

Algunas conservas de pescado las podemos encontrar con un contenido bajo en sodio, es decir, baja en sal, ya que no se añade durante su elaboración. Estas opciones de conserva son perfectas para que las puedan comer los más peques de la familia y aquellos que por cuestiones de salud no deban abusar de este mineral, como es el caso de las personas que padecen de tensión alta.

Y como Curiosidades en el mundo de la conserva…

Me gustaría comentaros, que la labor que hacen los departamentos de marketing en la indrustria alimentaria para aumentar la compra de ciertos productos pueden llegar a ser engañosos, y  el mundo de las conservas no se salva de ello.

Tenéis que tener cuidado con lo que llenáis vuestra cesta de la compra, mirad muy bien la publicidad del producto,  leer muy bien las etiquetas para así evitar productos que nos dicen que son la panacea, o para que no nos den gato por liebre, como por ejemplo:

  • “En aceite de oliva” o “Con aceite de oliva”. Son dos mensajes muy diferentes ya que el primero significa que el líquido de cobertura es aceite de oliva, mientras que el segundo conservaos puede llegar a confundir, ya que el aceite de oliva es un ingrediente secundario en la composición de la conserva y el aceite principal suele ser otro como soja o de girasol.
  • “Fuentes de omega-3”. Toda conserva de pescado azul son fuente natural de ácidos grasos omega 3, por lo que por mucho que nos quieran vender que están enriquecidos con omega 3 nos están engañando ya que lo único que quieren que paguemos más por ese producto, ya que siempre serán más caros.
  • “Conserva “al natural” le llaman “light”. La conserva de pescado “al natural” no llevan aceite como líquido de cobertura, tan sólo agua de cocción del producto y sal como saborizante y conservantes. Es fácil deducir que aportan menos calorías que sus equivalentes “en aceite”. Según la legislación (Reglamento 1924/2006), se puede acompañar de las declaraciones “light”, “ligero” o equivalentes a cualquier producto cuyo contenido en calorías u otros nutrientes se haya reducido al menos un 30% en comparación con un producto similar. Así, cien gramos de atún, enlatado al natural y escurrido aporta unas 108 Kcal frente a las 196 Kcal de la misma cantidad de atún enlatado en aceite y escurrido. Dado que la reducción energética es superior al 30% se admite la leyenda de “light” que “vende” más que el mensaje sencillo y sin ambigüedades de “al natural”.conserva

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Feliz día para tod@s!!!

 

 

 

 

 

 

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