Si disminuyes el consumo de sal, mejorarás tú salud cardiovascular

La sal es necesaria para el buen funcionamiento de nuestro organismo, además de ser uno de los condimentos más populares y tradicionales de la cocina a nivel mundial. El problema viene cuando su consumo es más elevado del recomendado. Reducir la cantidad de sal en nuestra dieta es muy beneficioso para nuestra salud ya que previene enfermedades como la hipertensión y los problemas cardiovasculares.

¿Y por qué es tan importante la sal para nuestro organismo?

La sal no es como ninguna otra de las sustancias que comemos. Se compone de cloro y sodio (cloruro sódico), un mineral simple, inorgánico que no procede de plantas, ni de animales ni de microbios, sino de los océanos, y, en último término, de las rocas que se erosionaron y fueron a parar a ellos.sal

Es un nutriente imprescindible, esencial que hemos de incorporar a nuestra dieta a través de los alimentos, dada la importancia que desempeñan en nuestro organismo ya que ayudan a mantener un equilibrio iónico, consiguiendo de esta forma un buen nivel de hidratación.

¿Y entonces dónde está el problema de consumir sal?

El problema está en consumir más sal de la recomendada, ya que supone un aumento de sodio en nuestro cuerpo, recibiendo éste más cantidad del que puede metabolizar. Esto conduce a una retención de agua, lo que produce una presión sobre las arterias, sal aumentando el volumen de la sangre, por lo que obliga al corazón a realizar un esfuerzo adicional para bombear ese volumen de líquido superior al normal. El esfuerzo que en estos casos realiza el corazón, se traduce en un aumento de la tensión arterial (hipertensión), además de sufrir enfermedades cardiovasculares  e infartos.

Además un exceso de sodio en la sangre es absorbido y excretado por los riñones, que ayudan a regular muchos sitemas del organismo. Así pues, los altos niveles de sodio pueden tener efectos indirectos en estos sistemas. Hay evidencias de que pueden causar pérdida de calcio en los huesos, aumentando de este modo las necesidades de calcio en la dieta, además de agravar las enfermedades crónicas de los riñones.

¿Os gustaría saber cuál es la cantidad de sal recomendada al día?

Tanto la sensibilidad a la sal como la preferencia por los alimentos salados varían mucho de una persona a otra. Dependen de varios factores, como las diferencias hereditarias en el número y eficacia de los receptores gustativos de la lengua, la salud general, la edad y la experiencia.

La OMS (Organización Mundial de la Salud), recomienda una ingesta máxima diaria de sal de:

  • 2 g para los niños entre 1-3 años
  • 3 g para los niños de 4-6 años
  • 4 g para los niños entre los 7-10 años
  • 5 g para los adultos
Datos que os pueden interesar….
  1. Una persona ingiere de media unos 9,7 gramos de sal al día, lo que equivale a casi dos cucharaditas.
  2. De la sal que se ingiere durante el día, el 20% es la que se añade cocinando o en la mesa.
  3. La cantidad de sal al día recomendada para los adultos es de 5 gr, lo que equivale a una cucharadita, es decir, que el 87,5% de la población ingiere casi el doble.
  4. Casi el 73% de la sal ingerida se encuentra en alimentos procesados, especialmente en embutidos, pan y panes especiales, quesos y platos preparados.

La mayoría de los alimentos frescos no continen sal, salvo algunos que lo presentan de forma natural como las vísceras, riñones,marisco…Pero la mayor parte de sodio que ingerimos se encuentra en los alimentos procesados, ya sea por la que le adicionan o por los aditivos que contienen sodio, por eso la importancia de leer un poquito las etiquetas de los alimentos quesal compramos. Por ejemplo el glutamato monosódico E-621 (potenciador del sabor) contiene una gran cantidad de sodio, lo que puede hacer elevar de forma significativa el contenido en este mineral del alimento. Este aditivo es muy común en aceitunas rellenas o con sabor a anchoa, croquetas de jamón, sopas de sobra, pizzas, cubitos de caldo, salchichas…etc.

¿Qué  podemos hacer para disminuir el consumo de sal en nuestra dieta?

Todos debemos controlar el consumo de sal, pero es verdad que los que más cuidado tienen que tener son las personas que padecen hipertensión o alguna enfermedad cardiovascular. Deciros que el gusto por la sal es adquirido por lo que se puede educar y sobre todo si tenéis hijos pequeños es el mejor momento para hacerlo.

A medida que ingerimos menos sal, la preferencia por lo salado también disminuye por lo que sólo hay que animarse y lo más importate querer…para ello os voy a dar una serie de consejos que os pueden ayudar a controlarlo:

  1. Os recomiendo comer más alimentos frescos ya que contienen menos sal.
  2. Reducir el empleo de sal cuando preparemos nuestros platos, es preferible hacer las comidas sosas y que ya luego cada persona se añada la cantidad que desee.
  3. Dejar para ocasiones especiales el consumo de salsas como mayonesas, mostaza, salsa de soja, ketchup…
  4. A la hora de cocinar, sobre todo para las personas que tienen la tensión alta o problemas cardiovasculares, mejor cocinar al vapor, ya que se conserva mejor el contenido natural del sodio de los alimentos, por lo que no será tan necesario añadir sal.
  5. En lugar de sal, podéis utilizar hierbas y especias para condimentar nuestros platos, como por ejemplo, perejil, albahaca, cebollino, comino, pimienta, zumo de limón.
  6. Se pueden emplear sal de bajo contenido en sodio (contiene la mitad de sodio que la sal común), o sal marina, que por su sabor más acentuado que la sal común, permite emplear menor cantidad para sazonar las comidas.
  7. Reducir el consumo de alimentos tipos embutidos, pizzas, sopas de sobre, salchichas…
  8. En relación al consumo de pan, cuidado con la cantidad que ingerimos, ya que aunque en España se haya bajado la cantidad de cloruro de sodio en su elaboración a unos 18 gramossal por kg de pan, aún no es suficiente sobre todo para la comunidad médica. Ellos están luchando para que se baje un poco más pero aquí hay un problema ya que los panaderos refieren que al bajar los gramos perderían sabor con la consecuencia que ello conlleva en su consumo. En cambio hay países como Inglaterra que llevan ya años fabricando sus panes con tan sólo 11 gramos de sal por kilo de harina y no únicamente en el pan sino en toda su dieta en general.

Mejorar nuestra salud cardiovascular es una tarea que requiere un esfuerzo por parte no sólo del consumidor sino también de la industria alimentaria, la cual debería disminuir la cantidad de sal que le añade a los productos y hacer un etiquetado más fácil de entender y que informara de la cantidad real de sal añadida. Además sería interesante hacer campañas informativas sobre los efectos negativos de consumir sal en exceso  para así concienciar a la población… estaría bien verdad?

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Feliz día para tod@s!!!

 

 

 

One Comment

  1. Julia E 7 julio, 2015 at 01:35 #

    totalmente cierto!

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